Irene Serra
Sobre mí
¡Hola, soy Irene!

Llegué al yoga en un momento en el que sentía que no paraba nunca. Venía de una etapa personal complicada, con mucho estrés, el cuerpo cansado y la sensación constante de ir a contrarreloj. Me apunté a mi primera clase hace más de 7 años buscando algo muy básico: mover el cuerpo, relajarme y salir con la mente más tranquila. Lo que no esperaba es que, en lugar de desconectar sin más, el yoga me pusiera frente a mí misma. Durante esa hora me encontré con mis límites, con mi autoexigencia y con lo difícil que me resultaba parar. Salí removida, pero con una intuición clara: ahí había algo importante para mí.
Antes de que el yoga formara parte de mi vida, ya llevaba tiempo buscando herramientas que me ayudaran a sentirme mejor y a entenderme más. Empecé por el mindfulness, cambié mi alimentación y fui tomando conciencia de lo profundamente conectados que están el cuerpo y la mente. Nada fue inmediato ni perfecto, pero cada paso me acercó a una forma de vivir más alineada conmigo, y el yoga fue el gran paso que me ayudó a cambiar.
Me he formado como profesora de Hatha Yoga, la base sobre la que se construyen el resto de estilos. Disfruto especialmente de prácticas más dinámicas como el Vinyasa o el Ashtanga, pero también valoro mucho el descanso profundo y la calma mental que aporta el Yoga Nidra, una práctica que descubrí a fondo durante mi formación y que recomiendo siempre para bajar revoluciones y recuperar energía.

Mi filosofía
Mi filosofía es sencilla y realista: el yoga no es solo lo que ocurre sobre la esterilla, sino el espacio que te regalas en tu día a día para parar un momento, respirar y volver a ti. No hace falta hacerlo perfecto ni dedicarle horas: se trata de encontrar pequeñas pausas que te ayuden a vivir con más calma en medio del ritmo que llevamos.
Me inspira acompañar a personas que llegan con tensión acumulada y ver cómo, poco a poco, se van más tranquilas, más ligeras y más conectadas consigo mismas.
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Me encontrarás en Instagram como @yoguipick
